A ti que aún no sabes los besos que te caben en la boca
A ti que has comprendido que a veces el olvido se equivoca
A ti que has preferido vivir como si nada fuera eterno
A ti que que has compartido conmigo una almohada en el infierno.
A ti que has detenido con un beso el reloj
A ti que me enfermas, a ti que eres mi envenenada medicina

No hay comentarios:
Publicar un comentario